jueves, 23 de julio de 2009

Se agrandó la paternidad

Intocables y Defensores del Oeste se han enfrentado en numerosos campeonatos, desde aquel primer torneo que el equipo de los Palmas jugó en la "A" hace más de ocho años. Ya desde esa época la paternidad de los multicampeones de la liga se fue forjando, a tal punto que Intocables solamente ganó dos veces en los enfrentamientos entre ambos.
En este encuentro el historial no se revirtió. Aunque el equipo rival finalizó con nueve jugadores por dos expulsiones, Intocables no supo sacar provecho de esta situación y si bien contó con dos chances clarísimas en los pies del marcador central Marcos, que había pasado a jugar de delantero los últimos minutos del partido, cuando el resultado era 0 a 0 y todo hacía indicar que la victoria estaba al alcance, en una jugada intrascendente, un mal saque del arquero Santiago quien había tenido un buen partido, terminó en un penal que fue convertido y no había tiempo para nada más.
El trámite del cotejo había sido como suelen ser estos partidos, con un Defensores intentando ser protagonista y un Intocables dedicado a destruir el juego del rival y a salir de contra cuando podía. Pero los delanteros no estuvieron en su mejor partido y nunca pudieron desnivelar a la defensa contraria. Contra este tipo de equipos, si no se convierten las pocas chances que se generan, se suele pagar caro y esta no fue la excepción.
Para el análisis quedan algunas cuestiones a replantearse por cada uno y como equipo. El rival con nueve iba para adelante, una cuestión de actitud que les sirvió aunque sea para no dejar crecer a Intocables a pesar de la ventaja numérica de jugadores. El estado físico sigue siendo una cuenta pendiente, se notó como los del Oeste tocan y se acercan a pedirla, se muestran, dan opciones de pase y eso no lo hacen los jugadores que visten la camiseta de Racing. Y por último, lo que se recalca previo a cada partido, en los fundamentos del fútbol está claro que para progresar en el campo de juego la pelota tiene que viajar de los pies de un futbolista a otro con la misma camiseta, algo que parece no entender muchas veces este grupo.
EL resultado del partido fue 0 a 1, pudo haber sido 0 a 0, o 1 a 0, pero lo importante es que cada uno pueda autocriticarse y dejar de ver los errores del compañero. Así se crece.

jueves, 9 de julio de 2009

Derrota injusta y final con bochorno



Ya alejado de la chance de pelear por los puestos de vanguardia Intocables enfrentaba a un equipo en una situación similar, West Ham. El equipo de los Palmas intentaba cambiar la pálida imagen del anterior encuentro y lo lograba, Guille, Benji, Tincho y Seba se hacían dueños de la posesión de la pelota y el partido se desarrollaba siempre en terreno contrario. Pero la impericia para definir las distintas situaciones generadas hizo que el primer tiempo termine injustamente cero a cero. De los rivales, poco. LA defensa parecía endeble y los volantes ofensivos y delanteros incapaces de quebrar a una defensa que hizo un buen trabajo.
Todo hacía suponer que en el segundo tiempo Intocables iba a lograr doblegar a West Ham, pero la situaciones de gol se seguían desperdiciando y de a poco los contrarios tuvieron algunas aproximaciones al arco de Santi. Fue así en tras un lateral defensivo por el sector derecho, la pelota se pierde y tras el desborde de un delantero adversario tiró un pase rasante que sin inconvenientes fue empujado al fondo de la red por un compañero para convertir el primer tanto del partido.
Intocables seguía perdiéndose goles y lo iba a pagar muy caro. Unos minutos más tarde, después de un tiro libro ejecutado desde la derecha de la defensa, el marcador central de West Ham ingresó solito para cabecear la pelota al gol y el partido se hacía prácticamente imposible de remontar.
Sin embargo Intocables siguió buscando, e iba a encontrar el descuento en una jugada en la que Nico luego de una serie de amagues colocó un centro que Saturno conectaría, también de cabeza, para marcar el gol que les daba esperanzas a pocos minutos del final.
Intocables lo tuvo, con disparos de Benji, tiros en los palos, varias de Guille, pero sin embargo no pudo empatar un encuentro que por lo hecho dentro del campo de juego mereció ganar. Pero los goles se hacen, y quienes estuvieron mucho más certeros en esa tarea fueron los contrarios.
Al finalizar el cotejo, luego de un partido que había sido correcto y sin problemas entre los jugadores de ambos equipos, un jugador rival cargó a uno de Intocables y desató la furia de varios compañeros que se le fueron encima. Un hecho lamentable que empaña lo disciplinado y emotivo que había sido el desarrollo del juego. Que no se repita Intocables...

miércoles, 1 de julio de 2009

Suerte que se jugó sin público

El estado del campo de juego hacía presagiar que el partido entre El Correo e Intocables no iba a ser muy bien jugado, pero seguramente nadie imaginó que el equipo que viste la camiseta de Racing no iba a hilvanar ni una jugada en todo el encuentro. El resultado fue un 0 a 0 aburrido, y casi sin situaciones de gol. A lo largo del primer tiempo Intocables nunca dio dos o tres pases consecutivos y la pelota vivió mucho más tiempo por el aire que en el escaso césped que había. El rival tuvo mayor iniciativa, pero gracias a la buena tarea defensiva del conjunto, en especial del Pipa, seguramente el mejor jugador de la cancha, casi no inquietó al arquero Santiago. Para el segundo tiempo ingresa Seba por Pato en lo que intentó ser un cambio que le permita a Intocables tener más flujo de juego y así fue, pero sólo a cuenta gotas. El mal juego siempre se impuso y el 0 a 0 fue un castigo adecuado a la actitud de ambos equipos. La situación más clara de gol en el partido la tuvo el rival con un cabezazo a quemarropa que Santi sacó de manera magistral. Por el lado de Intocables, muy poco, Tincho no fue la manija que se espera que sea, Benji, contenido por el lateral no demostró su cuota de fútbol, pero así y todo tuvo la más clara con un remate por arriba del travesaño. El resto de los volantes sólo vieron a la pelota pasar lejos, y los delanteros estuvieron alejados del resto y el balón no les llegó casi nunca limpio.
Si alguien tuvo la desdicha de tener que ver el partido como espectador, mis disculpas por una pésima demostración de fútbol.