lunes, 25 de mayo de 2009

Así te quiero ver!!!



Intocables venció 3 a 2 al hasta aquí invicto Pinocho, con dos goles de Guille y uno de Nico. El partido se presentó favorable desde el comienzo. A los pocos minutos de comenzado el encuentro, un muy buen pase en profundidad de Guille para Seba marcaba la primera situación clara de gol, y no sería la única: despuès de un par de intentos fallidos por abrir el marcador, Guille logró desequilibrar a la defensa rival y poner el merecido uno a cero. Pero la alegría no duraría mucho. Unos minutos más tarde, el árbitro inventó un penal para Pinocho, por una supuesta infracción del Pipa, y a pesar del esfuerzo de Santi por atajar el disparo, uno a uno.
Más allá del transitorio empate, la defensa se mostró firme durante todo el partido. El Pipa y Santi nunca fueron superados por los rivales. Tampoco los laterales: Shittie y Juan completaron un partido sin grietas. Es para remarcar la buena tarea del mellizo (Juan) que la semana pasada había sido uno de los puntos más flojos del equipo, y su cambio de actitud y rendimiento fueron notorios.
Durante el segundo tiempo llegó lo mejor de Intocables. Pinocho no generó situaciones de gol, y Benji, Guille y Seba controlaron el ritmo de juego e inquietaron una y otra vez a la defensa contraria. Nico hizo un buen partido, aguantando y generando espacios para la llegada de sus compañeros. Además marcó el tercer gol que prácticamente liquidaba el pleito.
Se jugó bien, y se ganó con claridad pese al descuento a poco del final, por una mala salida del arquero de Intocables, que no opaca una muy buena tarea del conjunto que una semana atrás había recibido seis goles. Así, Intocables confirmó la levantada evidenciada en la segunda parte del partido frente a Borussia. El rival se dedicó a hablar y protestar mucho más que a jugar, y lo pagó con una derrota.
Este equipo tiene dos ases de espada como son Guille y Pipa, pero demostró que pueden estar muy bien acompañados. Benji recuperó su nivel, Seba aportó su oficio habitual, además de llegar al área rival numerosas veces. La defensa no tuvo fisuras, y se dió la esperada vuelta del Loco a las canchas que puede ser un jugador fundamental en la mitad de cancha.

martes, 19 de mayo de 2009

Intocables estuvo cerca del milagro



Intocables es capaz de todo. Es capaz de recibir cinco goles en un tiempo. Es capaz de jugar pésimo en todas sus líneas durante un buen rato del partido. Pero también es capaz de que un partido en el que caía sin ningún atenuante, y sin la más mínima demostración de actitud por 6 a 1, remontarlo a punto tal de que el rival termine pidiendo la hora. El resultado final fue 6 a 5 a favor de Borussia. Pudo haber sido 10 a 1 ó 6 a 6. Este Intocables es capaz de merecer tanto lo uno como lo otro en un mismo encuentro.
El equipo titular formó con: Juan, el Pelado, Shittie, Sergio y Lucho; Seba, Pablo, Juan y Tincho; Guille y Nico.
Para no seguir perdiéndole pisada al lote de los punteros había que ganar. Se habló en la charla previa, al igual que había que tener especial cuidado con el mediapunta de los rivales, que en este cotejo utilizaba la camiseta número 11. Nada de esto se llevó a cabo. Los rivales, durante todo el primer tiempo y algunos minutos de la segunda mitad, hicieron lo que quisieron, cambiaron constantemente ataque por gol, sin que la defensa pudiera evitar la caída de la valla.
Pasar el mediocampo de Intocables, fue en algunas oportunidades apenas un trámite para los jugadores de Borussia, en otras ni eso, entraban cómo querían con la pelota dominada y elegían con total tranquilidad al compañero mejor ubicado para que empuje el balón al gol. Además, el rival ejerció una buena presión sobre los volantes, lo que generó innumerables contragolpes, algunos de ellos que terminarían en gol.
Arriba, muy poco. Un Tincho con pocas luces para hacer pesar su buen juego, nunca fue el conductor del equipo, se desprendía demasiado rápido de la pelota y generalmente sin un destinatario seguro. Guille hizo el único gol en el primer tiempo, pero tampoco generaba situaciones de riesgo para el arco rival, aunque fue el más incisivo, o al menos el que más intentó. Nico, muy solo, alejado del juego y con pocas chances de marcar.
Minutos antes de que finalicen los primeros 45 minutos, Pablo, de muy flojo desempeño, se lesionó la rodilla y le dejó su lugar a Benji.
Así terminó el primer tiempo. Bochornoso, con una goleada histórica. Ni la arenga de Shittie en el entretiempo, que reclamaba actitud y dejar todo para remontar el partido, parecía dar buenos resultados. A poco de comenzado la segunda parte Intocables recibió un nuevo golpe, 6 a 1 y partido más que liquidado. A la cancha Saturno, Pepe y Juampi, por Tincho, Seba y Juan, tres jugadores de los que se espera mucho más de lo que dieron.
Tal vez producto de los cambios, tal vez por orgullo, o vaya uno a saber bien por qué, el equipo mostró una cara completamente distinta a partir de allí.
Lo que parecía un suicidio, defender con tres, fue la solución. Los rivales no generaron nunca más una situación de gol. Guille se hizo cargo de la conducción del juego y además de generar fútbol, terminó el partido marcando tres goles. Nico anotó el 4 a 6 tras una muy buena jugada que comenzó Guille con un pase en profundidad a Saturno quien levantó la cabeza y se la cedió al delantero, que no perdonó.
A poco del cierre, ya con la idea de que la remontada era posible, tras un córner muy bien ejecutado por Benji, Sergio cabeceó a contrapierna del arquero, y 5 a 6. El milagro estaba al alcance de la mano. Pero sólo quedó tiempo para un disparo desde afuera del área de Guille que tapó el arquero.
Se jugaron dos partidos dentro de uno mismo. Lamentablemente el equipo se fue con las manos vacías y quedó definitivamente lejos de la punta. No hay que olvidar lo hecho en el primer tiempo, porque fue muy malo y no puede volver a ocurrir jamás. Pero tampoco hay que dejar de destacar lo realizado en la segunda parte donde se demostró mucho coraje y amor propio para ir en la búsqueda del milagro que, por poco, no fue.

domingo, 10 de mayo de 2009

6 a 0: Set y Partido


Después de tres partidos sin victorias, Intocables se repuso de la mejor manera, con un contundente 6 a 0 frente a La Cueva, gracias a la muy buena producción de todo el equipo, pero en especial de Nicolás que anotó sus primeros cuatro goles del campeonato. Los otros goleadores fueron el Pipa y el otro mellizo, Juan, quienes tampoco habían marcado en este torneo.
Intocables formó con: Santiago, Shittie, Santi, Pipa y Lucho; el Pelado, Sergio, Pablo y Juan; Guille y Nico. En el banco quedaron Benji, Pepe y Saturno que ingresarían en la segunda etapa.
El partido se presentó favorable desde el primer minuto, en menos de cinco minutos tras un centro de Guille, el Pipa de cabeza anotó el gol que abría el camino a la goleada. A partir de ahí el partido fue un monólogo de Intocables que se adueñó por completo del trámite del encuentro. Más aún después de las expulsiones de dos jugadores rivales por duras faltas sobre Guille, que dejaría la cancha en el entretiempo, por una molestia que lo tiene a maltraer. Pero antes, un gol de tiro libre de Juan y otro de Nico tras un pase de su hermano, decretaba el 3 a 0 parcial con el que ambos equipos se iban al descanso.
La segunda parte fue más de lo mismo, cada vez que Intocables aceleraba llegaba una situación de gol. Y Nico, que se reencontró con el gol, fue imparable para los defensores de La Cueva. Así, llegarían los goles que sellarían la victoria frente al clásico rival.
En un equipo sin puntos débiles, hay que destacar el trabajo de los volantes a quienes siempre se les exige que además de marcar deben jugar, y hoy lo hicieron, además llegaron a posición de gol en varias oportunidades.
Fue un triunfo inobjetable por donde se lo mire. Hay que resaltar que hasta esta fecha Intocables había marcado sólo cuatro goles en cinco partidos y hoy marcó seis. El plantel necesitaba un partido así para afianzar la confianza de los jugadores, y para ayudarlos a creer que se puede conjugar jugar bien y ganar. Si bien la pelea por los primeros puestos quedó un poco lejos, todavía falta mucho y no está nada dicho.

domingo, 3 de mayo de 2009

Un duro traspie de Intocables que lo aleja demasiado

Intocables recibió un tremendo mazazo al caer frente a Mandiyú por 2 a 1. Un resultado que lo dejó muy lejos del pelotón de arriba, y sin la posibilidad de descontarle puntos a esos equipos porque con la mayoría ya se jugó.
Mucho se habló sobre lo que había que mejorar, sobre lo importante que es Guille para generar peligro en el arco rival, y el primer tiempo parecía casi perfecto, el rival prácticamente no generó jugadas de riesgo. La solidez habitual en el orden defensivo daba mucha tranquilidad, Guille se hacía dueño del partido, gambeteó, dio pases de gol, y lo coronó con un tiro libre de antología. De alrededor de 25 metros del arco rival clavó un zurdazo alto e inatajable que se transformó en el merecido uno a cero. A partir de ahí fue todo de Intocables, no se jugó tan metido atrás como en otros partidos, se generaron algunas situaciones más, y sólo faltó algún otro gol que hubiera sentenciado la historia. Pero no se logró y el primer tiempo terminó con ese resultado.
El segundo tiempo fue otro partido, Mandiyú seguía sin generar jugadas ni peligro pero de a poco se fue adueñando de la posesión de la pelota, y en esa función fue clave el número 5 que ingresó en el complemento. De un lateral que parecía morir en la intrascendencia, y tras una serie de errores defensivos, una buena apilada del 10 rival terminó en el uno a uno que comenzaba a amargar la tarde.
Juampi y Ortega a la cancha y más tarde Benji y Pepe. Poco pudieron hacer para enderezar el rumbo futbolístico de un equipo que se perdió y no supo reaccionar ante la adversidad (la semana pasada pasó algo similar tras la expulsión de Guille). Despeje del fondo de Mandiyu y foul de Santi muy lejos del arco. Tiro libre bombeado al medio del arco que con la complicidad del arquero de Intocables selló el resultado: 2 a 1.
A partir de ahí, el Pipa pasó a jugar de nueve y con mucha más desesperación que ideas Intocables quiso buscar el empate que nunca llegaría. Mandiyú tuvo alguna como para liquidar el partido, pero se chocó con la figura de Santi en el arco y con su propia inoperancia para definir.
Con el sabor de haber tenido la victoria muy cerca, tal vez incluso haberla merecido, o al menos el empate, y finalmente haberse quedado con las manos vacías, los jugadores tendrán una semana para reflexionar, hacer cada uno su propia autocrítica y buscar reencontrarse con la victoria frente al clásico rival, algo que no se da desde hace tres fechas. Por algo será.